viernes, 25 de agosto de 2017

¿POR QUÉ SE FASTIDIA TODO AL CUMPLIR LOS 17?


¿Qué ocurre cuando, recién cumplidos 17 años, una descubre que acaba de enamorarse como una tonta de uno de sus profes del instituto?

La respuesta está en esta novela, que narra la historia de Lola, una guapa chica de primero de bachillerato que, el día de su cumpleaños, despierta con la sensación de que algo muy especial está a punto de ocurrirle, tal vez su primera historia de amor. Lo que no puede imaginar es que esa historia tendrá como protagonista a David, su nuevo profesor de Filosofía, y que las consecuencias van a suponer un auténtico cataclismo en una vida en la que, hasta ahora, todo le ha sonreído.

Y para complicar las cosas aún más aparece en escena Pedro, un compañero de clase enamorado de Lola en secreto. Y también el Heavy, su inseparable camarada, un muchacho inconformista y algo cínico, pero a la vez sensible y tremendamente inteligente. ¿Qué pasará cuando el Heavy decida convertirse en el consejero amoroso de su tímido amigo? ¿Cómo acabará todo este embrollo?

El drama está servido, y también la diversión.

La novela de Eloy M. Cebrián se sitúa en Albacete (no se nombra como tal la ciudad, pero es fácilmente reconocible por el instituto, los paseos, el parque…) a finales de los 90 (concretamente en el primer trimestre de 1999), un mundo, como se indica en la nota inicial, donde los jóvenes carecen de móvil, no conocen las redes sociales, llevar un aro en la oreja era impensable para un chico y tendencioso, pero que son iguales que los de ahora. El eje de la historia son las relaciones sentimentales de Lola y sus consecuencias (ilusiones, desengaños, apatía, maledicencia…).

                Los personajes principales son los tres adolescentes, fácilmente reconocibles en nuestras aulas. Primero tenemos a Laura: se considera mayor pues acaba de cumplir diecisiete años, un tanto creída (tanto por su físico como por sus resultados académicos), con cierto miedo a Esther, su mejor amiga, pues la considera una cotilla; cuando llegan los problemas, reacciona como lo haría la mayor parte de las chicas de su edad, ocultando la situación a sus padres.  Pedro, el compañero enamorado de Lola (y todo el mundo sabe su secreto), ante la  presencia de ella es incapaz de hablar o hilvanar dos frases seguidas; en el fondo, es un capullo, por no aplicarle otro adjetivo más fuerte, que cuando se le tuercen las cosas no sabe reaccionar bien y actúa de forma desproporcionada (¿a un colegio de curas? A la legión, lo mandaba). Mi personaje favorito es el que nos queda, “El Heavy” (lástima no conocer su nombre), el mejor amigo de Pedro desde el parvulario; por su forma de vestir, sus gustos musicales, mucha gente le mira mal (el padre de Pedro, por ejemplo, cree que es una mala influencia para su hijo), pero todo eso no es más que una fachada, pues en el fondo es un sentimental al que le gusta leer (y nos lo va a demostrar) y escribir (lo que va a ocultar a todo el mundo).

                Otros personajes que vale la pena destacar: David, el profesor de Filosofía, que al final le van a caer todos los palos y sin saber por qué. El padre de Lola, conocido político comunista (recordemos que el nombre de su hija es un homenaje a la Pasionaria), que, conforme han ido pasado los años, se ha ido aburguesando y cree que su hija es todavía una niña pequeña a la que hay que proteger de todo mal.

                Hay varias referencias literarias en el libro; destacan la novela de Vladimir Nabokov, Lolita (apelativo que odia Lola, y que emplean su padre y David), o Los Tres Mosqueteros de Alejandro Dumas, o ese Cyrano que encarnará el Heavy.

                Os dejo con la canción Thunder Road, de Bruce Springsteen, que suena al comienzo de la segunda parte cuando Lola comienza a darle vueltas a lo que ha pasado la noche anterior. 

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