domingo, 20 de abril de 2014

LOS LEONES DE AL-RASSAN

Al-Rassan, hogar de tres culturas distintas, es una tierra con una historia violenta y una belleza seductora. La paz entre los Jadditas, los Asharitas y los Kindath es algo efímero y difícil de alcanzar. En una situación que coloca a esta tierra al borde de la guerra, se entrecruzan las vidas de tres personas extraordinarias: Ammar ibn Khairan, poeta, diplomático y soldado; Rodrigo Belmonte, consumado líder militar; y Jehane bet Isaac, brillante médico. 

¿Tres culturas? ¿un líder militar llamado Rodrigo? ¿os suena de algo esta ucronia, esta historia alternativa?

Evocando de un modo inquietante la España medieval, Los leones de Al-Rassan es una excitante y conmovedora historia de amor, de lealtades divididas y de lo que les ocurre a hombres y mujeres cuando creencias en conflicto conspiran para cambiar, o destruir, un mundo. 

El autor recrea y modifica el período de la reconquista medieval española, creando una nueva trama, más sugerente y cuyo final no nos esperamos. El ritmo es ágil, y te invita a seguir leyendo. Los tres protagonistas, uno de cada cultura, son complejos y se enfrentan a sus lealtades a la religión, patria y amistad. El lector se involucra con los conflictos y las motivaciones de los personajes. Se nota que Kay aprendió a escribir editando el Silmarillion y parte de la obra póstuma de Tolkien.

Como indica Guy Gavriel Kay en el prologo:

Se trata de una novela claramente definida por la historia de la península Ibérica hacia el final de los años en que las tres culturas compartieron la tierra. No siempre, o nunca, compartiéndola en una perfecta armonía, pero sí con un entretejido de lenguas, tradiciones y conocimientos que influyó no solamente a España sino a toda Europa y que llevó directamente, según los historiadores, al resurgir del conocimiento clásico en el mundo occidental, al saber médico y a un brillante florecimiento de la música, la arquitectura, la literatura y el arte.

Como he hecho a menudo, antes y después de esta novela, he empleado elementos pertenecientes a la fantasía para explorar temas de historia: en este caso, el periodo en el que parte de la península Ibérica era conocida como Al Ándalus y en el que comenzaron las primeras etapas de la Reconquista con figuras legendarias e históricas como el Cid o el rey Alfonso III de Portugal reclamando el Algarve en el año 1249.

Desde hace mucho tiempo he sentido y sostenido que la literatura fantástica puede ser, si se emplea correctamente, una herramienta poderosa para un importante (¡y entretenido!) tratamiento ficticio de temas históricos. Una ventaja de ambientar una obra en la inventada tierra de «Al-Rassan» (evocadora, aunque no idéntica al Al-Ándalus de la historia) es que los acontecimientos y el transcurso del tiempo pueden ser abreviados para destacar aquellos aspectos del pasado que quiero explorar con mis lectores.